— Datos · Sistema eléctrico insular · 23 de mayo de 2026
Luz en Baleares 2026: por qué cuesta más en las islas
El archipiélago balear paga la factura eléctrica más cara de España por hogar medio. El motivo no es el derroche: es la geografía. Un sistema aislado que genera el 70 % de su electricidad con gas natural importado por barco, conectado a la Península por un solo cable submarino de 400 MW, y con una penetración renovable que apenas alcanza el 4 %. Estos son los números.
El extracoste que paga toda España
Generar electricidad en una isla cuesta más que en la Península. El combustible llega por barco, las centrales operan a escala reducida y el sistema necesita redundancia para garantizar el suministro cuando el cable submarino se satura o entra en mantenimiento. Ese sobrecoste tiene nombre técnico —extracoste de generación en sistemas eléctricos insulares y extrapeninsulares (SEIE)— y una cifra que la CNMC publica cada trimestre en sus liquidaciones.
En 2025, el déficit extrapeninsular superó los 1.200 millones de euros, un 30 % más que el año anterior. La cifra cubre Baleares, Canarias, Ceuta y Melilla. No se publica un desglose individualizado por sistema, pero Endesa —que opera todas las centrales térmicas de Canarias y Baleares— ha estimado que el coste de mantenimiento de redes de distribución en islas es hasta un 40 % más caro que en el continente. El Tribunal Supremo acaba de dar la razón parcial a Endesa y ha ordenado al Estado abonar 254 millones de euros como compensación antes del 20 de junio de 2026.
¿Quién paga ese extracoste? Todos los consumidores españoles, vía un recargo regulado que aparece en cada factura de luz bajo el concepto de cargos del sistema. El mecanismo se diseñó hace más de una década y, según la propia CNMC, no ha seguido el ritmo de inflación de costes en generación insular.
Extracoste SEIE 2025
1.200+ M€
+30 % vs 2024 · CNMC liquidaciones
Sentencia Supremo
254 M€
A Endesa · plazo 20 jun 2026
Sobrecoste distribución
+40 %
Islas vs Península · Endesa
El cable ROMULO: el cordón umbilical con la Península
El Proyecto Rómulo es un enlace submarino de corriente continua de alta tensión (HVDC) que conecta la subestación de Morvedre, en Sagunto (Comunidad Valenciana), con la de Santa Ponsa, al oeste de Mallorca. Tiene 237 kilómetros de longitud, opera a 250 kV en configuración bipolar con retorno metálico por cable, y transporta hasta 400 MW de capacidad.
Red Eléctrica firmó los contratos con Nexans y Prysmian en septiembre de 2007 y con Siemens para las estaciones conversoras en octubre de 2009. El tendido de los dos cables se inició en enero de 2011 y el enlace entró en pleno servicio en agosto de 2012, con un coste total de 420 millones de euros.
El cable aporta aproximadamente el 30 % de la energía anual que consume el archipiélago. Es la principal herramienta para reducir la generación térmica local y, en consecuencia, las emisiones de CO₂ del sistema balear. Antes del ROMULO, Baleares dependía al 100 % de centrales térmicas propias alimentadas con fuel-oil y gas natural importado por buque cisterna. En septiembre de 2024, Red Eléctrica sacó a exposición pública el proyecto de un segundo enlace de interconexión que reforzaría la capacidad y la seguridad de suministro.
El mix balear: 70 % gas, 3,5 % renovable
Tres centrales térmicas situadas en Mallorca generan el 90 % de la energía del archipiélago. El grueso funciona con gas natural (aproximadamente el 70 % de la generación), complementado por el enlace peninsular (30 %) y una presencia de renovables que, a cierre de 2020, alcanzaba apenas el 3,5 % —el máximo histórico hasta entonces—. El carbón, que fue protagonista durante décadas, se redujo un 89 % en 2020 respecto a 2019.
Las emisiones del sistema eléctrico balear bajaron de 3,33 a 1,65 millones de toneladas de CO₂ equivalente entre 2019 y 2020, pero la caída se debió en gran parte al desplome de demanda por la pandemia (un 21 % menos de consumo interanual). Con la recuperación económica y el rebote turístico, la demanda ha vuelto a niveles prepandemia y las emisiones han repuntado proporcionalmente.
Ley 10/2019: la norma más ambiciosa de España
Baleares fue la primera comunidad autónoma en aprobar una ley integral de cambio climático y transición energética. La Ley 10/2019, de 22 de febrero, publicada en el BOE (BOE-A-2019-5579), establece cuatro objetivos principales:
- Reducción de emisiones: mínimo del 40 % para 2030 respecto a 1990, y entre el 80 % y el 95 % para 2050.
- Renovables: capacidad para generar al menos el 70 % de la energía final consumida con fuentes renovables para 2050.
- Prohibición diésel: desde el 1 de enero de 2025, prohibida la circulación de coches y motos diésel nuevos en las islas (con excepciones de servicio público y residencia previa).
- Cero emisiones 2035: prohibición de circulación de todos los vehículos no cero emisiones (incluidos gasolina) a partir de 2035, con las mismas excepciones.
La ley también fija un objetivo de 1.000 puntos de recarga públicos para vehículo eléctrico, y obliga a las gasolineras con más de una isla de repostaje a instalar al menos un punto de carga rápida. En la práctica, el calendario de prohibición del diésel ha generado polémica por su impacto sobre flotas de alquiler turístico y el parque de vehículos de residentes con menor renta.
Ayudas y programas: 197 millones del PRTR
El Govern Balear gestiona el Programa Renovables Baleares, que subvenciona instalaciones de autoconsumo solar de hasta 5 kWp y baterías de hasta 30 kWh. La ayuda autonómica es de 300 €/kWp, una de las más generosas del país. En mayo de 2026, el programa amplió su dotación a 12 millones de euros tras agotar la primera convocatoria en semanas.
A escala estatal, el Plan de Recuperación (PRTR) ha asignado 197 millones de euros para estrategias de energía sostenible en Baleares, y Transición Ecológica ha concedido 28 millones adicionales para 15 proyectos que ampliarán la potencia renovable y la capacidad de almacenamiento en las islas. Las bonificaciones municipales (IBI hasta 50 %, ICIO hasta 95 %) y las ayudas IDAE estatales (600 €/kWp) se suman a la ayuda autonómica.
Cuánto más paga un hogar balear
Un hogar medio en Baleares consume 3.600 kWh al año y paga una factura eléctrica de aproximadamente 825 €, según los datos de nuestra base por comunidad autónoma. La diferencia con las CCAA peninsulares se explica por tres factores combinados: el extracoste del sistema insular repercutido vía cargos, el mayor consumo estival por climatización turística, y la menor penetración de autoconsumo que podría compensar parcialmente la factura.
| Comunidad | Coste/año | Consumo | Nota |
|---|---|---|---|
| Islas Baleares | 825 € | 3600 kWh | Sistema insular, cable ROMULO + centrales térmicas locales |
| Galicia | 770 € | 3300 kWh | Superávit eólico e hidráulico |
| Andalucía | 735 € | 3500 kWh | Alta irradiancia, autoconsumo creciente |
| Madrid | 720 € | 3400 kWh | Interconectada, red mallada peninsular |
| C. Valenciana | 705 € | 3400 kWh | Origen del cable ROMULO (Sagunto) |
| Cataluña | 685 € | 3450 kWh | Mix industrial, nuclear + renovable |
La diferencia entre Baleares (825 €) y Cataluña (685 €) es de 140 € al año, un 20 % más por vivir en una isla. La brecha podría reducirse si la penetración de autoconsumo solar en Baleares —donde la irradiancia es de 1.650 kWh/kWp/año, superior a cualquier CCAA peninsular salvo Andalucía y Murcia— alcanzara masa crítica. Hoy, la potencia fotovoltaica instalada en tejados domésticos del archipiélago sigue siendo marginal respecto a su potencial.
Hacia dónde va el sistema balear
El futuro eléctrico de Baleares depende de tres palancas simultáneas. La primera es el segundo enlace submarino con la Península, cuyo proyecto sacó Red Eléctrica a exposición pública en septiembre de 2024 y que duplicaría la capacidad de importación a 800 MW. La segunda es la ejecución de los 197 millones del PRTR en renovables y almacenamiento, que deberían elevar la cuota renovable desde el 3,5 % registrado en 2020 a un rango del 15-20 % antes de 2030. La tercera es la electrificación del transporte impuesta por la Ley 10/2019, que presionará la demanda al alza pero, si se combina con autoconsumo y recarga inteligente, podría suavizar la curva de demanda nocturna y reducir la dependencia del gas natural.
La pregunta abierta es si el calendario de la Ley 10/2019 —el más exigente de España en materia de movilidad eléctrica— es sostenible sin una aceleración equivalente en generación renovable local. Si Baleares electrifica el transporte sin desplegar renovables, el sistema insular consumirá más gas natural importado, generará más emisiones y encarecerá aún más el extracoste que pagan todos los consumidores españoles.
Fuentes citadas
- CNMC. Liquidaciones del sector eléctrico (extracoste SEIE, ejercicios 2024 y 2025). cnmc.es.
- Merca2. «Indemnización a Endesa: el Estado pagará 254 millones por el coste en islas». 20 de mayo de 2026. merca2.es.
- Wikipedia. «Proyecto Rómulo» (interconexión eléctrica Península-Baleares). wikipedia.org.
- Red Eléctrica. Folleto del Proyecto Rómulo. ree.es.
- BOE. Ley 10/2019, de 22 de febrero, de cambio climático y transición energética de las Islas Baleares. BOE-A-2019-5579.
- Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. «28 millones para 15 proyectos renovables y almacenamiento en Baleares». planderecuperacion.gob.es.
- Energías Renovables. «Baleares amplía a 12 millones las ayudas a instalaciones solares y microeólica». 12 de mayo de 2026. energias-renovables.com.
- Passes Perdudes. «El sistema eléctrico balear frente al cambio climático» (análisis del mix energético y emisiones). medium.com.