— Guía de temporada · Estufa de pellets 17 min de lectura
La estufa de pellets en 2026: cuánto cuesta de verdad.
El pellet ha dejado de ser la calefacción barata que fue. El saco de 15 kilos subió un 7,3 % en un solo trimestre y el kWh de calor útil ya cuesta casi el doble que el de una caldera de gas de condensación. Los precios verificados de hoy, el consumo real de una casa en invierno y quién sigue saliendo ganando con la estufa.
Pellet 2T-2026 — Saco 15 kg 5,67 € (7,94 c€/kWh) · Palet 372,29 €/t · rendimiento de uso 87 %
Fuente: AVEBIOM, Índice de Precios de Biomasa al consumidor (2T-2026)
1. Cuánto cuesta el pellet ahora mismo
El precio del pellet doméstico en España no lo fija un organismo regulador, como sí ocurre con la tarifa de la luz o la del gas, sino que se sigue a través del Índice de Precios de Biomasa (IPB) de AVEBIOM, la asociación española de valorización energética de la biomasa. El índice se elabora con una encuesta a distribuidores durante la primera quincena de cada mes, recoge precios a consumidor final con el 21 % de IVA ya incluido, y para los formatos a granel asume un transporte medio de 200 kilómetros, que es justo el tipo de trayecto habitual entre una planta de fabricación y una vivienda española. Es, con diferencia, la referencia más citada del sector para saber lo que de verdad se paga por el pellet, no lo que cuesta salir de fábrica.
| Formato | Precio | c€/kWh combustible |
|---|---|---|
| Saco suelto de 15 kg | 5,67 €/saco | 7,94 |
| Palet de sacos | 372,29 €/t | 7,81 |
| Granel en camión volquete | 352,28 €/t | 7,39 |
| Granel en cisterna | 366,48 €/t | 7,69 |
El granel sale más barato que el saco por una razón sencilla: la manipulación y el envasado en unidades de 15 kilos tienen un coste que se diluye cuanto mayor es el volumen del pedido. Comprar un palet entero de sacos ya baja el precio por kWh respecto al saco suelto, y pedir a granel en camión volquete —que descarga el pellet directamente en un silo textil o de obra en casa del cliente— es la opción más económica de las cuatro. La cisterna, que sopla el pellet a presión a través de una manguera hasta el silo, cuesta algo más que el volquete porque exige un vehículo con equipo neumático, pero sigue siendo más barata que el saco.
Ese ahorro solo compensa a partir de cierto consumo. Instalar un silo textil o de obra, o simplemente destinar un trastero o un garaje a almacenar un palet completo, tiene sentido si la estufa es el sistema principal de calefacción de la vivienda y el consumo anual ronda la tonelada o más; para una estufa de apoyo que se enciende algunos fines de semana, comprar sacos sueltos según se necesitan sigue siendo lo más práctico, aunque salga algo más caro por kWh.
La trayectoria de precios ayuda a entender por qué 2026 se ha notado tanto en la factura del pellet. La media de 2025 dejó el palet en 334,12 € por tonelada; en el primer trimestre de 2026 subió a 349,96 € y en el segundo trimestre, el último publicado, ya está en 372,29 €. Es una subida sostenida de dos trimestres seguidos, no un pico puntual: el pellet ha ido encareciéndose de forma constante desde que arrancó el año, después de que 2025 hubiera cerrado con una bajada notable respecto al año anterior.
| Concepto | Valor (c€/kWh) |
|---|---|
| Media 2025 | 7.01 |
| 1T-2026 | 7.34 |
| 2T-2026 | 7.81 |
Subida del saco de pellet de 15 kg en el 2T-2026
De 5,29 a 5,67 € en un solo trimestre
2. Del precio del saco al precio del calor
El precio del saco por sí solo no dice cuánto cuesta calentar la casa: hace falta convertirlo en el coste del kWh de calor útil, el que de verdad llega al salón. El primer paso es el poder calorífico del pellet, que el propio índice de AVEBIOM calcula con una referencia de 4.100 kilocalorías por kilo, equivalentes a 4,76 kWh por kilo. Ese dato convierte el precio del saco en un precio por kWh de combustible, la energía que contiene el pellet antes de quemarlo.
El segundo paso es el rendimiento del aparato, el porcentaje de esa energía que la estufa consigue transformar de verdad en calor dentro de la habitación, en lugar de perderlo por el tubo de humos o por combustión incompleta. Aquí entra en juego una norma europea que rige a cualquier estufa o caldera de pellets que se venda hoy en la Unión.
Entre ese mínimo legal y la mejor tecnología disponible hay un margen amplio, y los equipos que se venden hoy en España se mueven, en la práctica, entre el 85 y el 90 % de rendimiento estacional. La diferencia entre comprar un equipo justo por encima del mínimo legal y uno de gama alta cambia el coste del kWh de calor de forma directa: con el precio del saco de hoy, un equipo al 79 % de rendimiento paga el kWh útil a unos 0,10 céntimos, uno en el extremo bajo del rango habitual (85 %) lo deja en unos 0,09 céntimos, y uno en el extremo alto (90 %) lo baja hasta unos 0,09 céntimos. En esta guía se usa como referencia un 87 %, el punto medio de ese rango habitual, para calcular el coste real de calentar una vivienda.
La fórmula, en definitiva, es tan simple como dividir: el precio del pellet por kWh de combustible, dividido entre el rendimiento del equipo en tanto por uno, da el precio real del kWh de calor que llega a la habitación. Con el saco de hoy y un rendimiento del 87 %, esa cuenta deja el kWh útil en unos 0,1 céntimos, el número que hay que comparar con el resto de sistemas de calefacción.
3. Pellet frente a gas, aerotermia y radiador eléctrico
Con el precio del kWh útil de cada sistema ya calculado, la comparación es directa. La aerotermia, con un SCOP de referencia de 3,8 —el mismo que usa el pillar de calefacción de esta guía—, convierte cada kWh de electricidad de la tarifa PVPC en varios kWh de calor, así que sale la más barata de las cuatro. La caldera de gas de condensación, con un rendimiento del 95 %, queda en segundo lugar. El pellet en saco ocupa el tercer puesto, por delante solo del radiador eléctrico, que transforma la electricidad en calor con un rendimiento del 100 % —ni más ni menos— y por eso paga el precio de la luz sin ningún efecto multiplicador a su favor.
| Sistema | Rendimiento | c€/kWh útil |
|---|---|---|
| Aerotermia (SCOP 3,8) | SCOP 3,8 | 0,0 |
| Caldera de gas de condensación | 95 % | 0,1 |
| Estufa de pellets (saco) | 87 % | 0,1 |
| Estufa de pellets (palet) | 87 % | 0,1 |
| Radiador eléctrico | 100 % | 0,2 |
| Concepto | Valor (c€/kWh) |
|---|---|
| Aerotermia | 0.04 |
| Gas condensación | 0.05 |
| Pellet (saco) | 0.09 |
| Radiador eléctrico | 0.16 |
Llevado al año completo, con la demanda de referencia de 6000 kWh útiles de una vivienda de 90-100 m² razonablemente aislada, las diferencias se notan en euros contantes. La aerotermia sale por unos 251 € al año. La caldera de gas de condensación, sumando el término variable y el término fijo de la TUR.2, sale por unos 433 €. El pellet en palet cuesta unos 539 € y en saco suelto unos 548 €. El radiador eléctrico, usado como sistema principal para toda la vivienda, se dispara hasta unos 954 € al año.
El dato que mejor resume esta sección es que el pellet ya no es la alternativa barata al gas: es la alternativa cara a la aerotermia y ligeramente cara frente al gas de condensación, pero sigue siendo la alternativa clara frente al radiador eléctrico y frente al gasóleo. Dónde encaja exactamente depende de si esos otros sistemas están disponibles en tu vivienda, y de eso trata el resto de esta guía.
4. Cuántos kilos gasta una casa en un invierno
El error más habitual al estimar el consumo de una estufa de pellets es calcularlo por horas de funcionamiento, como si fuera un electrodoméstico con un consumo fijo por hora encendida. No lo es: lo que determina el gasto real es la demanda de calor de la vivienda — los kWh que hacen falta para mantenerla a una temperatura confortable durante toda la temporada—, y esa demanda depende del tamaño de la casa, de su aislamiento, del clima de la zona y de si la estufa calienta una sola estancia o toda la vivienda a través de un sistema canalizable. Dos estufas idénticas encendidas el mismo número de horas pueden consumir cantidades de pellet muy distintas si una calienta un salón de 20 metros cuadrados y la otra intenta calentar una casa entera mal aislada.
Con esa idea por delante, así queda el consumo en tres perfiles de vivienda, calculado siempre a partir de la demanda de calor en kWh útiles, el rendimiento de referencia del 87 % y el poder calorífico del pellet.
| Perfil | Demanda | Pellet/año | Sacos / toneladas | Gasto en saco | Gasto en palet |
|---|---|---|---|---|---|
| Piso de ~70 m² | 4000 kWh | 966 kg | 64 sacos / 1,0 t | 365 € | 360 € |
| Vivienda de 90-100 m² razonablemente aislada (referencia) | 6000 kWh | 1449 kg | 97 sacos / 1,4 t | 548 € | 539 € |
| Chalet de ~120 m² | 8500 kWh | 2053 kg | 137 sacos / 2,1 t | 776 € | 764 € |
El caso central, 6000 kWh útiles al año, es el que usa el pillar de calefacción de esta misma guía como referencia de una vivienda de tamaño medio razonablemente aislada: unos 1449 kilos de pellet, del orden de 97 sacos de 15 kilos o 1,4 toneladas repartidas a lo largo del invierno. Un piso de unos 70 metros cuadrados con buen aislamiento puede quedarse en la mitad de ese consumo, mientras que un chalet de 120 metros cuadrados, con más superficie que calentar y más pérdidas de calor por fachada y cubierta, puede acercarse a los dos mil kilos.
El otro matiz que conviene tener claro es la diferencia entre calentar una estancia y calentar toda la vivienda. Una estufa de aire simple, sin canalización, entrega el calor solo en la habitación donde está instalada; usada así, como apoyo puntual de un salón, el consumo real puede quedar muy por debajo de las cifras de esta tabla, pensadas para una vivienda completa. En cambio, una estufa canalizable que reparte aire caliente a varias estancias, o una caldera de pellets con acumulador que alimenta todo el circuito de radiadores, se acerca mucho más a la demanda total de la vivienda, y por tanto al consumo de la tabla.
5. La inversión y cuándo se recupera
El coste de uso es solo la mitad de la cuenta: la otra mitad es lo que cuesta poner el equipo. Estos son rangos orientativos de equipo más instalación, antes de subvenciones, el mismo formato que usa el pillar de calefacción de esta guía para el resto de sistemas.
| Equipo | Rango orientativo |
|---|---|
| Estufa de aire de pellets | 1.500-3.000 € |
| Estufa canalizable | 2.500-4.500 € |
| Caldera de pellets con acumulador | 8.000-14.000 € |
Con esos rangos delante, la cuenta de amortización queda muy distinta según con qué se compare. Frente a un radiador eléctrico usado como calefacción principal, el ahorro anual es grande —con la demanda de referencia, la diferencia entre 954 € de radiadores y 548 € de pellet en saco supera los 406 € al año—, así que incluso la estufa más sencilla se paga en pocos inviernos. Frente a una caldera de gas de condensación que ya funciona en la vivienda, en cambio, la cuenta no sale: el ahorro anual de uso, si es que existe, es demasiado pequeño para amortizar los miles de euros de una instalación nueva solo por el coste del combustible. Ahí la estufa de pellets solo tiene sentido por otras razones — climático, estético, como sistema de apoyo o de emergencia ante un corte de suministro— no por ahorro económico puro.
Al presupuesto de la estufa o la caldera hay que sumarle, casi siempre, el silo de almacenamiento: un espacio seco, cerrado y accesible para guardar el pellet sin que absorba humedad, que se degrada y pierde poder calorífico si se almacena mal. Puede ser tan sencillo como un silo textil plegable en un trastero o tan elaborado como un silo de obra bajo la casa con sistema de aspiración automática hacia la caldera; el coste de esa parte de la instalación varía mucho según el espacio disponible. En cuanto a la vida útil, una estufa de pellets bien mantenida ronda los 15-20 años, en la línea de una caldera de gas de condensación, siempre que se le haga el mantenimiento anual y se use pellet de calidad.
6. Requisitos de instalación
Antes de comparar precios de equipos, hay un requisito que decide si la estufa es siquiera viable en tu vivienda: la salida de humos. Como regla general, el RITE (Real Decreto 1027/2007) obliga a evacuar los productos de la combustión de los aparatos de biomasa por la cubierta del edificio, no por la fachada; la salida directa a fachada está reservada a supuestos tasados que no incluyen el combustible sólido. En una vivienda unifamiliar con tejado propio, ese requisito suele resolverse sin complicaciones. En un piso, en cambio, significa que el conducto tiene que subir por un patio de instalaciones o llegar hasta la cubierta del edificio, lo que en la práctica exige el acuerdo de la comunidad de propietarios y comprobar las ordenanzas municipales de tu ayuntamiento antes de comprometerte con la compra. Conviene resolver esta cuestión antes de elegir modelo, no después.
Al margen de la salida de humos, hay tres requisitos más que suelen pasar desapercibidos hasta que llega el instalador. El primero es la toma eléctrica: la estufa consume electricidad, aunque poca, para el sinfín que dosifica el pellet y para el ventilador que expulsa el aire caliente, así que necesita un enchufe cerca, idealmente protegido frente a cortes de suministro si la estufa es el sistema principal de calefacción de la vivienda. El segundo son las distancias de seguridad respecto a muebles, cortinas y materiales combustibles, que fija el fabricante en el manual de instalación y que conviene respetar al milímetro, no solo por seguridad sino porque suele ser condición para que el seguro del hogar cubra un eventual incidente. El tercero es el ruido del ventilador, perceptible sobre todo en los modelos de gama de entrada y en las horas de máxima potencia; si la estufa va a estar en una zona de descanso, merece la pena comprobar el nivel de decibelios en la ficha técnica antes de comprar.
El mantenimiento posterior de la instalación, y la diferencia entre las revisiones que exige el RITE y las que exige el fabricante del equipo, están explicadas con detalle en nuestra guía del mantenimiento de la calefacción y el RITE.
7. Mantenimiento y ayudas
El mantenimiento de una estufa de pellets es más frecuente que el de una caldera de gas, pero también más sencillo de hacer uno mismo. La limpieza del brasero —donde se quema el pellet— y del cenicero conviene hacerla cada pocos días de uso intensivo, porque un brasero con la ceniza acumulada reduce el flujo de aire de combustión y hace que el rendimiento real caiga por debajo del que promete la ficha técnica del equipo. El deshollinado del conducto de humos, en cambio, es una tarea anual que suele encargarse a un profesional, imprescindible para evitar que se acumule creosota y hollín que reducen el tiro y aumentan el riesgo de incendio en el conducto.
La calidad del pellet influye tanto en el rendimiento como cualquiera de esos mantenimientos. Las clases A1 y A2 de la norma ISO 17225-2 —la misma que usa el índice de precios de AVEBIOM para clasificar el producto que encuesta— fijan límites de humedad, cenizas y pureza de la materia prima. Un pellet fuera de esas clases, más barato en apariencia, suele generar mucha más ceniza, ensuciar antes el brasero y el intercambiador de calor, y acabar rindiendo bastante menos que el precio del saco hacía prometer. En una calefacción donde el margen de ahorro frente al gas o la aerotermia ya es estrecho, como se ha visto en esta guía, comprar pellet de mala calidad puede borrar de un plumazo cualquier ventaja de coste.
En cuanto a ayudas, sustituir un sistema de calefacción por una estufa o caldera de pellets puede encajar dentro de los programas autonómicos de eficiencia energética, con convocatorias y cuantías que cambian cada año y según la comunidad autónoma: nuestra guía de subvenciones autonómicas de eficiencia energética explica cómo localizar la convocatoria vigente en tu zona, sin prometer aquí una cuantía concreta porque varía demasiado de una región a otra. Aparte de esas ayudas a la instalación, existe también el bono social térmico, una ayuda independiente del combustible que compensa parte del gasto en calefacción de los hogares vulnerables y que se cobra igual si calientas con pellet, con gas o con electricidad.
8. Cuándo merece la pena hoy
Con los números de esta guía delante, el veredicto no es un sí o un no genérico, sino que depende de qué tenías antes de plantearte la estufa. Hay cuatro perfiles que resumen la mayoría de los casos reales.
Si no tienes red de gas en tu vivienda o tu municipio, la comparación relevante no es con el gas de condensación, sino con el radiador eléctrico o con el gasóleo, y frente a ambos el pellet sigue ganando con claridad. Si vienes de sustituir una caldera de gasóleo, el pellet es una de las alternativas más razonables: el gasóleo es hoy uno de los combustibles más caros por kWh útil, así que el salto casi siempre compensa a medio plazo. Si vienes de radiadores eléctricos como sistema principal de una vivienda completa, la diferencia de coste de uso es tan grande que la inversión en la estufa se recupera en pocos inviernos, incluso sin contar ninguna ayuda. Y si ya tienes una caldera de gas de condensación moderna funcionando correctamente, cambiarla por pellet solo por ahorro de coste de uso no se sostiene con los precios actuales del saco: en ese caso, la aerotermia es la alternativa que sí ofrece un ahorro claro frente al gas, y el pellet queda mejor como opción de respaldo o por otras razones ajenas al bolsillo, como la sensación de independencia energética o el gusto por el fuego real.
— Preguntas frecuentes
Lo que más se pregunta sobre la estufa de pellets
- ¿Cuánto cuesta ahora mismo un saco de pellet de 15 kg?
- Según el Índice de Precios de Biomasa de AVEBIOM del segundo trimestre de 2026, el saco suelto de 15 kilos cuesta de media 5,67 euros en España, un 7,3 % más que en el trimestre anterior. El índice se elabora con una encuesta a distribuidores en la primera quincena del mes, con IVA incluido, así que refleja lo que de verdad se paga en el mostrador o al pedido a domicilio, no un precio mayorista.
- ¿Es más barato el pellet a granel que en saco?
- Sí, aunque menos de lo que parece a primera vista. El palet de sacos sale a 7,81 céntimos por kWh de combustible frente a los 7,94 céntimos del saco suelto, y el granel en camión volquete baja hasta 7,39 céntimos. La diferencia solo compensa si tienes silo o espacio de almacenamiento propio: comprar un palet o un pedido a granel sin dónde guardarlo con orden y sequedad acaba costando más en pérdida de calidad del pellet que lo que se ahorra en el precio.
- ¿Cuánto pellet gasta una vivienda en un invierno?
- Depende de la demanda de calor de la vivienda, no de las horas que tengas la estufa encendida. Para una casa de 90-100 m² razonablemente aislada, con una demanda de referencia de 6.000 kWh útiles al año, el consumo ronda 1449 kilos de pellet, unos 97 sacos de 15 kilos o 1,4 toneladas. Un piso pequeño y bien aislado puede quedarse en unos 966 kilos, y un chalet grande puede superar los 2053 kilos.
- ¿El pellet sigue siendo más barato que el gas o la electricidad?
- Ya no gana en coste de uso frente al gas de condensación ni frente a la aerotermia. Con los precios y rendimientos de referencia de esta guía, el kWh de calor útil sale por unos 0,1 céntimos con pellet en saco, frente a unos 0,1 céntimos con una caldera de gas de condensación y unos 0,0 céntimos con aerotermia. Sí sigue siendo bastante más barato que un radiador eléctrico, que ronda los 0,2 céntimos, y que el gasóleo de calefacción.
- ¿Puedo poner una estufa de pellets en un piso?
- Depende sobre todo de la salida de humos. El RITE (Real Decreto 1027/2007) obliga, como regla general, a evacuar los productos de la combustión de los aparatos de biomasa por la cubierta del edificio y reserva la salida directa a fachada a supuestos tasados que no incluyen el combustible sólido. En la práctica, en un piso hace falta un conducto por patio de instalaciones o por cubierta, el acuerdo de la comunidad de propietarios y comprobar las ordenanzas municipales antes de comprar el equipo.
- ¿Hay ayudas para instalar una estufa de pellets?
- Sí, dentro de los programas autonómicos de eficiencia energética y sustitución de sistemas de calefacción, con convocatorias y cuantías que varían según la comunidad autónoma y el presupuesto disponible cada año. Nuestra guía de subvenciones autonómicas de eficiencia energética explica cómo buscar la convocatoria vigente en tu zona. Es una ayuda distinta del bono social térmico, que compensa parte del gasto en calefacción de los hogares vulnerables con independencia del combustible que uses.
- ¿Cuánta electricidad consume una estufa de pellets?
- Poca, pero no es nula: la estufa necesita corriente para el sinfín que dosifica el pellet hacia el brasero, el ventilador que expulsa el aire caliente y, en los modelos canalizables, los ventiladores adicionales de distribución. No es una cifra que cambie el cálculo del coste de calefactar, pero conviene tenerla en cuenta al elegir la ubicación de la toma eléctrica junto a la estufa.
- ¿Qué diferencia hay entre el pellet clase A1 y clase A2?
- Ambas son clases de calidad de la norma ISO 17225-2, la misma que usa el Índice de Precios de Biomasa de AVEBIOM para clasificar el pellet doméstico. La clase A1 exige menor contenido en cenizas y mayor pureza de la materia prima, mientras que la A2 admite un margen algo más amplio. Un pellet de calidad inferior a estas clases genera más ceniza, ensucia antes el brasero y el intercambiador, y reduce el rendimiento real del aparato por debajo de lo que promete su ficha técnica.
— Fuentes
- AVEBIOM — Índice de Precios de Biomasa al consumidor, pellet 2T-2026 — precios por formato del pellet doméstico usados en toda esta guía.
- Reglamento (UE) 2015/1185 de la Comisión — eficiencia estacional mínima y mejor tecnología disponible de los calefactores de pellets.
- BOE — Resolución de 25 de junio de 2026, DGPEM (BOE-A-2026-14233) — tarifa de último recurso de gas natural usada en la comparativa con la caldera de condensación.
- BOE — Real Decreto 1027/2007, Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) — evacuación de productos de combustión de aparatos de biomasa por cubierta.
- IDAE — Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía — referencia de demanda de calor de vivienda usada por el pillar de calefacción de este cluster.