Caldera y bomba de calor de una vivienda junto a un documento de mantenimiento, ilustración editorial sobre el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios en 2026

— Guía · Climatización · Normativa 25 min de lectura

El RITE, en cristiano.

Cada vez que cambias una caldera, instalas aerotermia o pones aire acondicionado, aparece la palabra RITE. Es el reglamento que regula las instalaciones térmicas de los edificios, y genera mucha confusión: qué obliga, cada cuánto hay que mantener el equipo y —la duda estrella— en qué se diferencia de la revisión del gas. Esta guía lo aclara con las citas del Boletín Oficial, sin jerga de instalador.

Mantenimiento obligatorio · inspección solo si > 70 kW (cada 4 años) · el gas se revisa aparte, cada 5 años

RD 1027/2007, modificado por el RD 178/2021 · situación a junio de 2026

1. Qué es el RITE y qué regula

El RITE —Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios— se aprobó con el Real Decreto 1027/2007 y se reformó a fondo con el Real Decreto 178/2021 para apretar las tuercas en eficiencia energética. Regula el ciclo de vida completo de las instalaciones térmicas de un edificio: calefacción, refrigeración o climatización, ventilación y agua caliente sanitaria. Es decir, tu caldera, tu aerotermia, tu aire acondicionado, el suelo radiante o el termo. Desde el diseño y el dimensionado hasta el montaje, la puesta en marcha, el uso, el mantenimiento y, en su caso, la inspección.

Conviene fijar bien las fronteras, porque ahí nace media confusión. El RITE no regula la instalación de gas (eso es el reglamento de gases), ni la instalación eléctrica (el REBT, el Reglamento Electrotécnico de Baja Tensión), ni la refrigeración industrial con gases fluorados. Mira solo el rendimiento térmico y el buen mantenimiento de los equipos de clima y agua caliente. Su objetivo declarado es triple: garantizar el bienestar e higiene de las personas, un uso racional de la energía y la seguridad de la instalación térmica. Por eso te lo cruzas siempre que tocas el sistema de climatización de la vivienda.

El reglamento se organiza en una parte general (el real decreto) y unas Instrucciones Técnicas (las «IT») que bajan al detalle. Para un particular, las dos que importan son la IT 3 (mantenimiento y uso) y la IT 4 (inspección): la primera te afecta sí o sí; la segunda, solo si tu instalación es grande. El resto —diseño, montaje, eficiencia energética— lo gestiona tu instalador.

2. Tus obligaciones según la potencia

El RITE no trata igual a una caldera de piso que a la central térmica de un hotel: gradúa las exigencias por la potencia útil nominal del generador (los kilovatios térmicos que es capaz de entregar, no los kW eléctricos que contratas con la compañía). Esta es la clave que ordena todo el reglamento. Casi todos los hogares caen en los dos primeros tramos:

Obligaciones del RITE por potencia útil nominal
Potencia Documentación Mantenimiento Inspección
Menos de 5 kW Sin documentación preceptiva Según manual del equipo Exenta
5 – 70 kW Memoria técnica Instalador o empresa habilitada Exenta
Más de 70 kW Proyecto + dirección de obra Contrato + certificado anual Sí · cada 4 años
Una caldera o aerotermia doméstica típica ronda los 8-24 kW, así que está en el tramo de 5-70 kW: necesita memoria técnica al instalarse y mantenimiento, pero no inspección periódica.

Traducido a la vida real: si vas a instalar una caldera, una bomba de calor o un equipo de aire en tu vivienda, lo normal es que estés en el tramo de 5 a 70 kW. Eso significa que el instalador tiene que redactar una memoria técnica, registrar la instalación ante la comunidad autónoma y entregarte el certificado; y que después tú quedas obligado a un mantenimiento periódico. Lo que no tendrás es la inspección periódica de eficiencia: esa se reserva a las instalaciones de más de 70 kW, propias de comunidades de vecinos con sala de calderas centralizada, hoteles, oficinas o naves.

70 kW

Umbral del RITE para la inspección periódica de eficiencia

una caldera doméstica ronda 8-24 kW: muy por debajo

RITE, IT 4 (RD 1027/2007, modificado por RD 178/2021)

3. Mantenimiento: cada cuánto y quién puede hacerlo

El mantenimiento es el cuidado periódico del equipo —limpieza, comprobación de la combustión, presiones, estanqueidad, rendimiento, revisión de los elementos de seguridad— y es obligatorio para todas las instalaciones térmicas, sin importar su tamaño. Es la obligación del RITE que te afecta a ti, particular, prácticamente seguro. La regula la Instrucción Técnica IT 3, que fija un programa de operaciones cuya frecuencia depende de la potencia del generador.

¿Cada cuánto? Aquí es donde más se confunde la gente, porque la respuesta exacta está en una tabla del propio reglamento, no en una cifra única. Cuando existe «Manual de uso y mantenimiento» del fabricante —lo habitual en cualquier caldera o bomba de calor vendida hoy—, la IT 3.3 fija que las periodicidades serán, como mínimo, las de la tabla 3.1, según el uso del edificio, el tipo de aparato y su potencia útil nominal:

Tabla 3.1 del RITE · Periodicidad mínima de mantenimiento por equipo y potencia
Fuente: RD 1027/2007 (RITE), Instrucción Técnica IT 3.3, tabla 3.1, texto consolidado en boe.es (BOE-A-2007-15820)
Equipo y potencia útil nominal (Pn) Viviendas Restantes usos
Calentadores de ACS a gas, Pn ≤ 24,4 kW 5 años 2 años
Calentadores de ACS a gas, 24,4 kW < Pn ≤ 70 kW 2 años Anual
Calderas murales a gas, Pn ≤ 70 kW 2 años Anual
Resto de instalaciones de calefacción, Pn ≥ 70 kW Anual Anual
Aire acondicionado, Pn ≤ 12 kW 4 años 2 años
Aire acondicionado, 12 kW < Pn ≤ 70 kW 2 años Anual
Bomba de calor para ACS, Pn ≤ 12 kW 4 años 2 años
Bomba de calor para ACS, 12 kW < Pn ≤ 70 kW 2 años Anual
Instalaciones de potencia superior a 70 kW Mensual Mensual
Instalaciones solares térmicas, Pn ≤ 14 kW Anual Anual
Instalaciones solares térmicas, Pn > 14 kW Semestral Semestral
Fuente: RD 1027/2007 (RITE), IT 3.3, tabla 3.1 («Operaciones de mantenimiento preventivo y su periodicidad»), texto consolidado en boe.es. La norma marca «Pn ≥ 70 kW» tal cual para la fila de resto de instalaciones de calefacción; en instalaciones de hasta 70 kW con supervisión remota en continuo, el RITE permite espaciar el mantenimiento hasta 2 años si se garantizan seguridad y eficiencia.

Es decir: para la caldera mural de gas más común en un piso español (hasta 70 kW), el mínimo legal es una revisión cada dos años. En la práctica, sin embargo, el manual del fabricante casi siempre exige más —lo habitual es una revisión anual—, y es también lo que suelen pedir los seguros del hogar y las garantías comerciales. Cuando no existe manual de uso y mantenimiento, el RITE resuelve la duda de otra manera: en instalaciones de hasta 70 kW, la empresa mantenedora aplica su criterio profesional orientándose por la tabla 3.2 —revisión de quemador, vaso de expansión, circuito de humos y chimenea, filtros de agua, sistema de control automático, entre otras operaciones de calefacción y climatización—, con las periodicidades de la tabla 3.1.

Por encima de 70 kW —salas de calderas centralizadas, hoteles, oficinas—, si tampoco hay manual, la empresa mantenedora debe elaborar uno y seguir la tabla 3.3 de la IT 3.3, que detalla cada operación con su propio código de periodicidad. Esta es la tabla más citada por los profesionales del sector, y estas son sus operaciones principales sobre generadores, circuitos de humos, quemadores, bombas, filtros y elementos de regulación:

Tabla 3.3 del RITE · Operaciones de mantenimiento e instalaciones de más de 70 kW (selección)
Fuente: RD 1027/2007 (RITE), Instrucción Técnica IT 3.3, tabla 3.3, texto consolidado en boe.es (BOE-A-2007-15820)
Operación Periodicidad
Limpieza de los evaporadores t
Limpieza de los condensadores t
Comprobación de estanquidad y niveles de refrigerante y aceite en equipos frigoríficos m
Comprobación y limpieza, si procede, de circuito de humos de calderas 2 t
Comprobación y limpieza, si procede, de conductos de humos y chimenea 2 t
Limpieza del quemador de la caldera m
Revisión del vaso de expansión m
Revisión de los sistemas de tratamiento de agua m
Comprobación de estanquidad de cierre entre quemador y caldera m
Revisión general de calderas de gas t
Revisión general de calderas de gasóleo t
Comprobación de niveles de agua en circuitos m
Comprobación de tarado de elementos de seguridad m
Revisión y limpieza de filtros de agua 2 t
Revisión y limpieza de filtros de aire m
Revisión de bombas y ventiladores m
Revisión del sistema de preparación de agua caliente sanitaria m
Revisión del sistema de control automático 2 t
Leyenda (tal como la define el RITE): m = una vez al mes, la primera al inicio de la temporada · t = una vez por temporada (año) · 2 t = dos veces por temporada, con al menos dos meses de diferencia entre ambas · S = una vez por semana · S* = operación que puede realizar el propio usuario, con el asesoramiento previo del mantenedor. La tabla 3.3 completa —43 operaciones, incluidas las de biomasa y energía solar térmica— está en el texto consolidado del RITE en el BOE, IT 3.3.

¿Quién puede hacerlo? No vale el manitas del edificio ni tú mismo: las operaciones de mantenimiento las tiene que realizar un instalador o una empresa habilitada, que se registra ante su comunidad autónoma mediante una declaración responsable (art. 36 del RITE). Al terminar, te firman el parte o certificado de mantenimiento. Y aquí va el consejo más útil de toda la guía: guarda esos partes firmados. Son la prueba de que cumples si te llega una inspección, y también el papel que te pedirá el seguro del hogar si algún día hay un siniestro relacionado con la instalación térmica.

4. Inspección periódica: solo por encima de 70 kW

Aquí está el cambio que más alivió a los hogares. La inspección periódica de eficiencia energética es un control oficial —distinto del mantenimiento— que verifica el rendimiento del generador, el estado de la instalación y su dimensionado frente a la demanda real del edificio. Antes de 2021, el umbral para tener que pasarla estaba en 20 kW para los generadores de calor y 12 kW para los de frío, lo que arrastraba a muchas instalaciones medianas. El RD 178/2021 elevó ese umbral a 70 kW de potencia útil nominal total de los generadores que componen la instalación de calefacción o de refrigeración.

El resultado para tu casa es sencillo: mantenimiento sí, inspección del RITE no. Una vivienda con caldera o aerotermia está muy por debajo de 70 kW, así que está exenta de la inspección periódica. Esta solo aplica a instalaciones grandes: la sala de calderas centralizada de un bloque de vecinos, un hotel, un edificio de oficinas o una nave. La reforma de 2021 también unificó la periodicidad en cuatro años, tanto para calefacción como para aire acondicionado (antes oscilaba entre 2, 4 y 5 años según el tipo de equipo). Y cuando la instalación supera los 15 años de antigüedad y los 70 kW, se le exige además una inspección completa de todo el sistema, que evalúa su estado global y propone mejoras de eficiencia.

Conviene no confundir esta inspección con el certificado de eficiencia energética del edificio (la «etiqueta» de la A a la G que necesitas para vender o alquilar una vivienda): son trámites de mundos distintos, regulados por normas diferentes. Lo aclaramos en la ficha del certificado de eficiencia energética.

5. RITE o gas: la confusión más común

La diferencia, en una frase: la revisión RITE es el mantenimiento del generador de calor —que rinda y funcione con seguridad, según el RD 1027/2007—, mientras que la revisión de gas es un trámite distinto, del RD 919/2006, centrado en que la instalación no tenga fugas ni riesgo de intoxicación. Una caldera de gas está sujeta a los dos a la vez, cada uno con su norma, su empresa habilitada y su periodicidad.

Mucha gente busca «RITE o gas» pensando que son opciones rivales, como si tuvieran que elegir una. No lo son: son dos reglamentos que conviven sobre la misma caldera, cada uno mirando una cosa distinta. Uno se ocupa de que el equipo rinda; el otro, de que no haya fugas ni intoxicaciones. Ambos te obligan a la vez si tienes una caldera de gas.

RITE (RD 1027/2007)

Mira la eficiencia térmica: que el equipo caliente bien y rinda. Obliga a instalador habilitado y a mantenimiento periódico. Sin inspección para equipos domésticos (solo por encima de 70 kW, cada 4 años).

Gas (RD 919/2006)

Mira la seguridad del suministro: tuberías, estanqueidad, humos. Obliga a una inspección (gas de red) o revisión (bombona o depósito) cada 5 años, que puedes contratar tú o, si es gas de red y no la pides a tiempo, hace la distribuidora.

Dicho de otra forma: una caldera de gas está sometida a los dos reglamentos a la vez. Por el RITE, la mantienes; por el reglamento de gas, te toca cada cinco años una inspección o revisión de la instalación, según si el suministro llega por red o en bombona o depósito (lo detallamos en el siguiente apartado). Si cambias el gas por una aerotermia eléctrica, desaparece toda la parte de gas y te quedas solo con el RITE: una de las ventajas menos comentadas de electrificar la calefacción, que sumada al SCOP de una bomba de calor moderna explica por qué cada vez más hogares dan el salto. Lo desarrollamos en la guía de aerotermia paso a paso.

Mantenimiento RITE frente a revisión de gas, aspecto por aspecto
Comparativa entre el mantenimiento RITE de una caldera doméstica (RD 1027/2007) y la revisión o inspección periódica de gas (RD 919/2006, ITC-ICG 07)
Aspecto Mantenimiento RITE Revisión / inspección de gas
Norma RD 1027/2007 (RITE), IT 3.2 y IT 3.3 RD 919/2006, ITC-ICG 07
Qué revisa Rendimiento y funcionamiento seguro del generador: combustión, presiones, elementos de seguridad, limpieza Seguridad del suministro: estanquidad, combustión, ventilación y evacuación de humos
Periodicidad en vivienda Mínimo según la tabla 3.1 (una caldera mural de gas ≤ 70 kW: 2 años); en la práctica, anual por el manual del fabricante Cada 5 años (inspección si es gas de red; revisión si es bombona o depósito)
Quién la hace Instalador o empresa mantenedora habilitada (declaración responsable, art. 36 RITE) Empresa instaladora de gas habilitada que tú elijas, o la distribuidora si no la contratas a tiempo (solo gas de red)
Quién la paga El titular de la vivienda El usuario; si la hace la distribuidora, el coste no puede superar los costes regulados
Documento que se entrega Parte o certificado de mantenimiento firmado Certificado de inspección o revisión periódica; si hay anomalías, informe de anomalías
Qué pasa si no se hace Sin sanción directa habitual a un particular, pero el seguro del hogar puede rechazar la indemnización de un siniestro Ante una anomalía principal (incluida cualquier fuga), corte de suministro y precintado hasta corregirla
Fuentes: RD 1027/2007 (RITE), IT 3.2, IT 3.3 y art. 36; y RD 919/2006, ITC-ICG 07, apartados 4.1 y 4.2, texto consolidado en boe.es.

Carné RITE y carné de gas: dos habilitaciones profesionales distintas

La persona que te firma el mantenimiento y la que te firma la revisión de gas no tienen por qué ser la misma, porque dependen de habilitaciones distintas. Para el RITE, la empresa instaladora o mantenedora se habilita con una declaración responsable ante su comunidad autónoma (art. 36) y debe tener en plantilla, como mínimo, un operario con el carné profesional de instalaciones térmicas en edificios (art. 37.d). Ese carné —regulado en los artículos 41 y 42 del RITE, sigue vigente tras la reforma del RD 178/2021, que en julio de 2021 actualizó los requisitos para obtenerlo, no lo eliminó— es un documento individual que expide la comunidad autónoma y que acredita conocimientos técnicos mediante título de FP, certificado de profesionalidad, experiencia laboral reconocida, certificación de personas o un examen oficial; por sí solo no habilita para trabajar, hay que ejercerlo dentro de una empresa habilitada.

El instalador de gas es otra figura, regulada por el RD 919/2006 (ITC-ICG 09), con tres categorías: la A puede hacer cualquier operación; la B, las instalaciones domésticas, colectivas, comerciales o industriales hasta 5 bar (salvo acometidas enterradas) y aparatos de cualquier potencia cumpliendo requisitos; la C, solo instalaciones individuales sin proyecto, de hasta 0,4 bar, dentro de una vivienda. También se habilita mediante declaración responsable de la empresa y acreditación individual del instalador (título, certificado de profesionalidad, experiencia o certificación equivalente). En resumen: un instalador de gas categoría C no puede firmarte el mantenimiento RITE de tu caldera, y un mantenedor RITE sin la habilitación de gas correspondiente no puede firmarte la inspección de gas. Son dos papeles, de dos normas, que exige la misma caldera.

6. Cada cuánto se revisa el gas (y cómo evitar timos)

La «revisión del gas» que tanta gente teme la regula el Real Decreto 919/2006, el reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos, en concreto su ITC-ICG 07. El nombre del trámite cambia según cómo te llega el gas, y esa es la fuente de media confusión:

  • Gas natural por red canalizada (el caso habitual): inspección periódica, cada 5 años. Cubre desde la llave de tu vivienda hasta los aparatos (si tu potencia es de hasta 70 kW). Puedes elegir tú la empresa instaladora de gas habilitada que la haga; si no la contratas dentro del plazo que te avisa la distribuidora —con tres meses de antelación—, la realiza la propia distribuidora, repercutiéndote el coste, que en ese caso no puede superar los costes regulados. Además, la distribuidora inspecciona por su cuenta, también cada 5 años, la parte común del edificio.
  • Butano o propano en bombona o depósito (sin red): revisión periódica, cada 5 años. Aquí sí es siempre cosa tuya: la contratas con una empresa instaladora de gas habilitada, que comprueba la estanqueidad, la combustión y la evacuación de humos de tu instalación.

El gran foco de timos está aquí. Cada poco aparecen comerciales que llaman a la puerta «de parte del gas» o «de Industria», con uniforme y prisas, y cobran 100, 150 o 200 euros por una revisión que cuesta una fracción de eso. Pide siempre la acreditación —debe ser un instalador de gas habilitado, categoría A, B o C según el tipo de instalación—, no firmes nada sin contrastar y, ante la duda, llama a tu distribuidora o a tu instalador de confianza. Cuando la inspección la hace la propia distribuidora, la norma limita el coste a los importes regulados; desconfía de quien te cobre muy por encima sin poder justificarlo.

7. El certificado RITE, las ayudas y la deducción

Cuando instalas un equipo nuevo, el instalador habilitado tiene que entregarte el certificado de instalación RITE, junto con la ficha técnica del equipo, el protocolo de pruebas, el manual de uso y el programa de mantenimiento. Ese papel no es un trámite menor: es el documento que registra la instalación ante la comunidad autónoma y el que te exigen para cobrar las ayudas del IDAE y para aplicar la deducción del IRPF por obras de mejora energética en la vivienda (del 20 % o el 40 % de la inversión, según la mejora acreditada, vigentes hasta finales de 2026). Sin certificado RITE no hay subvención ni deducción, así que pídelo siempre y guárdalo con el resto de la documentación de la obra.

Es la pieza que conecta el RITE con el ahorro de verdad: cuando sustituyes una caldera vieja por una aerotermia o una bomba de calor de alto SCOP, el certificado de instalación es lo que demuestra que la mejora cumple el reglamento y, por tanto, que tiene derecho a la ayuda. Sin él, una instalación puede funcionar, pero a efectos administrativos «no existe».

8. Qué pasa si no cumples el RITE

El incumplimiento del RITE tiene consecuencias en dos planos. En el administrativo, se considera una infracción en materia de seguridad industrial, sujeta al régimen sancionador de la Ley de Industria, con multas que pueden ir desde unos cientos hasta varias decenas de miles de euros según la gravedad (no mantener una instalación grande, manipularla sin habilitación o falsear certificados están en el tramo alto). En la práctica, una vivienda rara vez recibe una sanción por no mantener la caldera; el riesgo real es otro.

Y ese riesgo es el seguro del hogar. Si se produce un siniestro relacionado con la instalación térmica —una avería que provoca daños, un incendio, una fuga— y no puedes demostrar que la instalación estaba mantenida por personal habilitado, la aseguradora puede reducir o incluso rechazar la indemnización. Ahí es donde los partes de mantenimiento firmados que tanto insistimos en guardar valen su peso en oro. Trabajar siempre con instalador habilitado y conservar la documentación es, antes que una obligación legal, una protección para tu bolsillo.

9. Qué cambia con el nuevo RITE

El marco está a punto de moverse. La nueva directiva europea de eficiencia energética de los edificios (la EPBD refundida, Directiva (UE) 2024/1275) obliga a España a actualizar su normativa térmica, y se espera una nueva modificación del RITE durante 2026, junto con cambios en el Código Técnico de la Edificación. Entre las líneas previsibles están el empuje a la descarbonización de la calefacción (menos calderas de combustibles fósiles, más bombas de calor), el refuerzo de los sistemas de automatización y control en edificios y nuevos requisitos de eficiencia. A la fecha de esta guía, esa transposición está pendiente: sigue vigente el RITE con la reforma de 2021.

La evolución del RITE de un vistazo

  1. 2007

    Nace el RITE actual

    El RD 1027/2007 aprueba el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios vigente, con sus Instrucciones Técnicas de diseño, mantenimiento e inspección.

    RD 1027/2007

  2. 2013

    Primera gran actualización

    El RD 238/2013 ajusta exigencias de eficiencia y los requisitos de las empresas mantenedoras e instaladoras.

    RD 238/2013

  3. 2021

    Reforma profunda

    El RD 178/2021 sube a 70 kW el umbral de la inspección periódica y unifica su periodicidad en 4 años, además de reforzar bienestar térmico y ventilación.

    RD 178/2021

  4. 2024

    Nueva directiva europea (EPBD)

    La Directiva (UE) 2024/1275 refunde la normativa europea de eficiencia de los edificios y obliga a España a actualizar el RITE.

    Directiva (UE) 2024/1275

  5. 2026

    Transposición pendiente

    Se espera una nueva modificación del RITE para transponer la EPBD. A junio de 2026 sigue vigente el texto con la reforma de 2021.

Cuando se publique la nueva norma, actualizaremos esta página. Mientras tanto, lo que cuenta es lo descrito aquí: mantenimiento obligatorio para todos, inspección solo por encima de 70 kW y el gas por su propia vía.

10. Cómo cumplir el RITE paso a paso

Si resumimos todo lo anterior en una rutina práctica para un hogar normal, el RITE se cumple en unos pocos pasos sencillos. Esta es la hoja de ruta:

  1. Identifica la potencia de tu instalación. Mira la placa del generador o la ficha técnica. Casi seguro estás por debajo de 70 kW, el tramo doméstico sin inspección periódica.
  2. Instala siempre con un profesional habilitado. La instalación, sustitución o modificación del equipo debe hacerla una empresa o instalador habilitado, que te entrega el certificado de instalación RITE al terminar.
  3. Programa el mantenimiento periódico. Contrata la revisión según el manual del fabricante; en una caldera, normalmente una vez al año. Por encima de 70 kW, formaliza un contrato de mantenimiento.
  4. Conserva los partes firmados. Guarda cada certificado de mantenimiento. Son tu prueba ante una inspección y ante el seguro del hogar.
  5. Si es de gas, añade la revisión cada 5 años. Con red canalizada es una inspección periódica —la contratas tú o, si no llegas a tiempo, la hace la distribuidora—; con bombona o depósito es una revisión periódica que siempre contratas tú.
  6. Si superas los 70 kW, suma la inspección de eficiencia. Cada 4 años, y una inspección completa si la instalación tiene más de 15 años.

La inspección periódica del RITE y la inspección completa solo aplican a instalaciones de más de 70 kW; en una vivienda normal, las obligaciones reales son el mantenimiento (cada 2 años como mínimo en una caldera mural de gas) y, si hay caldera de gas, la revisión cada 5 años.

11. Errores y mitos frecuentes sobre el RITE

  • «El RITE me obliga a pasar una inspección de la caldera cada año». Falso. La vivienda está exenta de la inspección periódica del RITE (solo aplica por encima de 70 kW). Lo que sí es obligatorio es el mantenimiento: como mínimo cada 2 años en una caldera mural de gas, aunque el fabricante suele recomendarlo cada año.
  • «RITE y gas son lo mismo». No. El RITE mira la eficiencia térmica; el gas (RD 919/2006), la seguridad del suministro. Una caldera de gas cumple los dos a la vez, y la revisión del gas va cada cinco años por su propia vía.
  • «La aerotermia no tiene RITE porque no quema nada». Falso. Toda instalación térmica —incluida la aerotermia, el aire acondicionado o el suelo radiante— está sujeta al RITE. Eso sí, al ser eléctrica se ahorra toda la parte del reglamento de gas.
  • «Puedo hacer yo el mantenimiento para ahorrar». No. Las operaciones de mantenimiento debe realizarlas un instalador o empresa habilitada, que firma el parte. Hacerlo por tu cuenta no cumple el RITE y puede dejarte sin cobertura del seguro.
  • «Si viene alguien “de parte del gas”, hay que pagarle lo que pida». No. Pide siempre acreditación. La revisión legítima de la instalación receptora cuesta unas pocas decenas de euros, no las tres cifras que cobran los comerciales agresivos.
  • «El certificado RITE es opcional». No. Es el documento que registra la instalación y la llave para las ayudas del IDAE y la deducción del IRPF por mejora energética. Exígelo al instalador y guárdalo.

12. Lecturas relacionadas

Para profundizar en el cambio de sistema de calefacción y en su coste real:

Glosario relacionado: aerotermia, SCOP y COP, certificado de eficiencia energética.

— Preguntas frecuentes

Lo que más se pregunta sobre el RITE

¿Qué es el RITE?
El RITE es el Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios, aprobado por el Real Decreto 1027/2007 y reformado a fondo por el Real Decreto 178/2021. Regula cómo se instalan, mantienen e inspeccionan los equipos de calefacción, refrigeración (climatización), ventilación y agua caliente sanitaria en viviendas y edificios. No regula la instalación de gas, ni la eléctrica, que tienen sus propios reglamentos.
¿Estoy obligado a hacer el mantenimiento de mi caldera o aerotermia?
Sí. El RITE obliga a un mantenimiento periódico de todas las instalaciones térmicas, realizado por instalador o empresa habilitada. En equipos domésticos (por debajo de 70 kW, la práctica totalidad de los hogares) la periodicidad mínima la fija la tabla 3.1 del RITE —cada 2 años para una caldera mural de gas de hasta 70 kW en vivienda—, aunque muchos fabricantes y seguros piden una revisión anual. Guarda los partes de mantenimiento firmados: la administración puede pedírtelos en una inspección.
¿Mi caldera doméstica tiene que pasar una inspección periódica del RITE?
No. Desde la reforma del RD 178/2021, la inspección periódica de eficiencia energética del RITE solo afecta a las instalaciones con generadores de más de 70 kW de potencia útil nominal total. Las domésticas (≤ 70 kW) están exentas de esa inspección, aunque no del mantenimiento, que sí sigue siendo obligatorio. Otra cosa es la revisión del gas, que es un trámite distinto.
¿Cada cuánto se inspecciona una instalación de más de 70 kW?
Cada 4 años. El RD 178/2021 unificó la periodicidad de la inspección periódica de eficiencia energética en cuatro años, tanto para los sistemas de calefacción como de aire acondicionado de más de 70 kW (antes variaba entre 2, 4 y 5 años según el tipo de equipo). Además, cuando la instalación supera los 15 años de antigüedad y los 70 kW, se exige una inspección completa de toda la instalación térmica.
¿Es lo mismo el RITE que la revisión del gas?
No, son dos cosas distintas que se solapan en una caldera de gas. El RITE (RD 1027/2007, IT 3) obliga al mantenimiento del generador —que caliente bien, con seguridad y buen rendimiento—; el reglamento de gas (RD 919/2006, ITC-ICG 07) obliga a una inspección o revisión periódica centrada en la seguridad del suministro (estanqueidad, combustión, evacuación de humos). Una caldera de gas está sujeta a ambos a la vez, cada uno con su periodicidad y su empresa habilitada.
¿Cada cuánto hay que hacer la revisión del gas?
Cada cinco años. Si tu gas llega por red canalizada (el caso más habitual), se llama inspección periódica (ITC-ICG 07, art. 4.1): puedes elegir tú la empresa instaladora de gas habilitada, o si no la contratas en el plazo que te avisa la distribuidora —con tres meses de antelación—, la realiza ella misma repercutiéndote el coste, que si lo hace la distribuidora no puede superar los costes regulados. Si tu suministro es en bombona o depósito de butano o propano, el trámite se llama revisión periódica y siempre la contratas tú. Desconfía de quien te llama «de parte del gas» con prisas: pide siempre identificación y comprueba que está habilitado.
¿La aerotermia también está sujeta al RITE?
Sí. La aerotermia, el aire acondicionado, el suelo radiante o el termo eléctrico son instalaciones térmicas y caen de lleno bajo el RITE: necesitan instalador habilitado, certificado de instalación y mantenimiento periódico. La gran ventaja frente al gas es que desaparece toda la parte del reglamento de gases: al ser eléctrica, te ahorras la revisión e inspección de gas cada cinco años y te quedas solo con el mantenimiento del RITE.
¿Necesito el certificado RITE para las ayudas o la deducción del IRPF?
Sí. Para cobrar las ayudas del IDAE o aplicar la deducción del IRPF por mejora energética cuando cambias a aerotermia o a una caldera más eficiente, el certificado de instalación RITE firmado por el instalador habilitado es un documento imprescindible. Sin él no hay subvención ni deducción. El instalador debe entregártelo al terminar la obra, junto con el manual de uso y el programa de mantenimiento.
¿Qué diferencia hay entre la revisión RITE y la revisión de gas?
La revisión RITE es en realidad un mantenimiento (IT 3 del RD 1027/2007): la hace un instalador o empresa mantenedora habilitada, comprueba que el generador rinde y funciona con seguridad, y en una caldera de gas doméstica la marca, como mínimo, la tabla 3.1 del RITE. La revisión de gas depende del RD 919/2006: si el suministro es por red, se llama inspección periódica y toca cada cinco años; si es en bombona o depósito, revisión periódica, también cada cinco años. Son trámites distintos, con normas, empresas y documentos distintos, y una caldera de gas está sujeta a los dos.
¿Qué operaciones incluye el mantenimiento según el RITE?
Depende de la potencia y de si existe manual de uso y mantenimiento del fabricante. Con manual, la periodicidad mínima la fija la tabla 3.1 de la IT 3.3 según el tipo de equipo. Sin manual, en instalaciones de hasta 70 kW se sigue el criterio de la empresa mantenedora, orientado por la tabla 3.2 (revisión de quemador, vaso de expansión, circuito de humos, filtros, sistema de control, entre otras); por encima de 70 kW rige la tabla 3.3, con operaciones concretas —limpieza de quemador, comprobación de elementos de seguridad, revisión de bombas y filtros— y su periodicidad en código: m (mensual), t (una vez por temporada) o 2t (dos veces por temporada).

— Fuentes

  • RD 1027/2007 (RITE) y RD 178/2021 que lo modifica — documentación, mantenimiento (IT 3) e inspección periódica (IT 4), umbral de 70 kW y periodicidad de 4 años.
  • RD 919/2006 — Reglamento técnico de distribución y utilización de combustibles gaseosos (revisión e inspección de gas cada 5 años).
  • Directiva (UE) 2024/1275 (EPBD refundida) — pendiente de transposición; motivará una nueva actualización del RITE durante 2026.
  • Ley 21/1992, de Industria — régimen sancionador aplicable a las infracciones del RITE en materia de seguridad industrial.